Imagina esto: el sol acariciando tu piel, el salitre en el aire y la brisa marina despeinando tu cabello mientras una vista majestuosa se despliega ante tus ojos. Estás navegando por las aguas turquesas del Tirreno, observando los acantilados de la Costa Amalfitana, que se alzan dramáticamente desde el mar, pintados con pueblos de colores pastel y limoneros en terrazas.…
