Este otoño, una creciente ola de aventureros, historiadores aficionados y fotógrafos profesionales está convergiendo en los remotos y silenciosos pueblos fantasma que salpican el vasto paisaje del oeste americano, especialmente aquellos nacidos del frenesí de la fiebre del oro. Impulsados por una innegable sed de conexión con el pasado y el anhelo de experimentar la cruda belleza de la historia…
