La reciente temporada estival ha marcado un antes y un después para millones de viajeros aéreos en todo el mundo, quienes se enfrentaron a un torbellino de retrasos y cancelaciones sin precedentes, provocados por una confluencia de factores que incluyeron fenómenos meteorológicos extremos, fallos tecnológicos críticos y escasez de personal. Esta caótica experiencia colectiva ha cristalizado una verdad ineludible: la…
