Imagina una joya escondida, una isla donde la arena es tan blanca que ciega bajo el sol tropical y las aguas turquesas invitan a un buceo ininterrumpido. Un lugar donde la electricidad es un lujo intermitente y los bungalows rústicos a pie de playa son tu única conexión con la civilización. Así era Ko Lipe, la pequeña isla tailandesa en…
