En una movida estratégica que redefine el panorama de la seguridad aérea, la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) de Estados Unidos está ampliando agresivamente sus esfuerzos para delegar las operaciones de control en los puntos de seguridad de los aeropuertos a personal de seguridad privado, en lugar de empleados federales. Esta expansión, que cobra impulso tras el caos…
