En un fascinante despliegue de fe, ingenio y arte, tres de los más emblemáticos monumentos budistas —la estupa de Swayambhunath en Nepal, el prang de Wat Arun en Tailandia y el complejo del Museo del Gran Buda de Fo Guang Shan en Taiwán— continúan cautivando a millones, sirviendo como faros espirituales y maravillas arquitectónicas que trascienden el tiempo y las…
