En el gélido invierno de 1775, un audaz librero de Boston, Henry Knox, emprendió una misión que cambiaría el curso de la Guerra de Independencia Americana: trasladar 60 toneladas de artillería pesada desde el remoto Fort Ticonderoga, en el norte del estado de Nueva York, hasta las colinas que asedian Boston, Massachusetts. Este viaje épico, un desafío logístico sin precedentes…
